Participación Ciudadana

lunes, 11 de junio de 2012

CÓMO SE RESCATA A UN PAÍS

La actualiad lo requiere. Demasiadas cifras y términos para la situación de nuestro país. Desde el didáctico Blog de Principia Marsupia nos explica en 8 claves cómo se hace para rescatar financieramente a un país. Nos aclara el mecanismo, condiciones y posibles escenarios de este hecho, en principio tan poco apetecible. Vale la pena leerlo de cabo a rabo.

La idea de esta entrada es explorar algunas preguntas sobre la situación que vivimos: ¿qué es un “rescate”?, ¿cómo funciona?, ¿cuáles son las consecuencias para los ciudadanos? Comenzamos por las cuestiones básicas y avanzamos hacia los detalles más finos.


LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN EL PGOU DE MELILLA


Preocupación. Ese es el estado de un buen número de vecinos del barrio del Real que se han visto afectados por una decisión de la que no han sido informados ni consultados. ¿Por qué? Todo apunta a que no se ha estimado conveniente el acercamiento de la Administración a estos vecinos para explicarles en detalle de qué se trata el planteamiento que queda reflejado en el documento del PGOU.


domingo, 3 de junio de 2012

CONSTATACIONES





UN PACTO SOCIAL PARA MELILLA “DE VERDAD”

Con esta frase terminábamos una conversación mi compañera de trabajo y yo hace un par de días tras leer las declaraciones del Sr. Presidente de la ciudad en el que comunicaba públicamente su interés por desarrollar un “gran pacto social”, que no es “hacer una gran obra, sino determinar qué tipo de sociedad queremos para el futuro en todos los aspectos, desde el económico al cultural, y cómo vamos a vertebrar esta ciudad”.



“Eso sería muy importante, pero que sea un Pacto Social de verdad” agregábamos. Nuestra afirmación es un deseo porque lo consideramos necesario. Pero no necesitamos un pacto redactado sino uno participado y elaborado por el mayor número de  ciudadanos. No puede haber pacto sin diálogo y no hay diálogo si una de las dos partes no puede o no quiere dialogar.


lunes, 28 de mayo de 2012

El sistema educativo también, pero más importante padres, madres y resto de familia

El dibujante argentino Kino, autor de Mafalda, toma el pulso de lo que observa y en esta tira, refleja la desilusión por el rumbo que está tomando el mundo en cuanto a valores y educación.

Una tira para la reflexión de los adultos.

domingo, 11 de marzo de 2012

Alguien dijo




“Si la libertad y la igualdad, como se asegura, se encuentran principalmente en la democracia, habrán de obtenerse en su forma más pura cuando todas las personas participen al máximo del gobierno”
(Aristóteles, Política, ~335 adC.)

domingo, 22 de enero de 2012

"El significado más profundo de la democracia se forma no en la brillante retórica política, sino en los detalles de la vida cotidiana"
                                                                         Apple y Beane

Pensando en cambiar



Todos hemos vivido situaciones concretas que no nos han dejado indiferentes y en las que acabamos preguntándonos:

“¿Por qué están las cosas como están?

Y, ¿quien impone las reglas de esta situación?”

Cuánto más pensamos, más nos enfadamos.

Y claro, ese sentimiento de impotencia nos golpea y pensamos...

“Bueno, de todas maneras no hay nada que yo pueda hacer,

Así que ¿por qué excitarse de esta manera?“

Deberíamos empezar a intentar cambiar esta tendencia.

sábado, 21 de enero de 2012

Una frase para la reflexión


“Nada alcanzaremos si no nos comprometemos en la acción. Es en la acción cuando se produce el cambio. Requiere de valor tomar decisiones en nuestras propias manos. Lo contrario es la inercia, la apatía y la pasividad. Más vale haberlo intentado y haber fallado que nunca haberlo intentado”.

jueves, 24 de noviembre de 2011

CINE Y CULTURA, UNA BUENA INICIATIVA


EAPN ORGANIZA LA GALA DEL VOLUNTARIADO



El próximo día 5 de diciembre se celebrará el Día Internacional del Voluntariado y no queríamos dejar pasar esta fecha tan importante.

El voluntariado es una implicación personal y colectiva de individuos en favor de sus comunidades. Combatir la pobreza es con frecuencia la razón que empuja a un gran número de personas a no llevar cuenta de las horas que donan voluntariamente a las organizaciones sociales y a las acciones que llevan a cabo.

En los días previos y posteriores al 5 de diciembre, serán innumerables los actos y celebraciones que se llevarán a cabo en muchas localidades de nuestro país y en el resto de Europa, generalmente organizados desde las diferentes plataformas, federaciones y coordinadoras de voluntariado.
En el marco del Año Europeo del Voluntariado, La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social de Melilla se quiere sumar a las entidades impulsoras de este día.

EAPN pretende, además de conmemorar este día, difundir la labor que realizan los voluntarios y voluntarias, con el objetivo final de globalizar la solidaridad, sin perder la perspectiva de que los auténticos protagonistas son las personas excluidas, marginadas, enfermas, inmigrantes, reclusas, o víctimas a las que atienden y ayudan esas personas voluntarias.

Por ello queremos invitar a la ciudadanía a asistir a la Gala del Voluntariado que tendrá lugar el próximo día 11 de diciembre en el Palacio de Exposiciones y Congresos en donde vamos a poder recibir información sobre la labor del voluntariado en diferentes organizaciones sociales de nuestra ciudad además de disfrutar de las actuaciones de un numeroso grupo de artistas locales y nacionales que se han implicado de una manera generosa en la celebración de esta Gala entre los que se encuentran:

Josh Prada, Dique Sur, El Mago Jesús Castejón, Rumba&Swing, Pedro bueno, Jesús González y la Ramirez-Mari Band, Funky Conection, el conjunto formado por Gonzalo Carmona, Cuco Heredia y Chicha Carmona, Mansilla&Gil, Mitchy Drk Light y el grupo musical Ceti Stars.
La entrada es gratuita pero con invitación que puede ser retirada en el Palacio de Congresos a partir del próximo viernes día 25.
Esta gala está patrocinada por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad y contamos con la colaboración de la Viceconsejería de festejos

jueves, 10 de noviembre de 2011

Gestión de las emociones en la práctica del voluntariado

La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión de Melilla (EAPN Melilla), dentro del marco del Año Europeo del Voluntariado, va a llevar a cabo durante los próximos 16, 17 y 18 de noviembre en las instalaciones de Cruz Roja el curso “Gestión de las Emociones en la Práctica del Voluntariado” dirigido a voluntarios de las ONG melillenses y a cualquier persona que esté relacionada con el trabajo para la promoción de las personas en situación de riesgo y/o exclusión.
 
 Definir qué son las emociones continúa hoy siendo objeto de debate. Se puede considerar que las emociones son tendencias de respuesta con un gran valor adaptativo, que tienen evidentes manifestaciones a nivel fisiológico, en la expresión facial, la experiencia subjetiva, el procesamiento de la información, etc., que son intensas pero breves en el tiempo y que surgen ante la evaluación de algún acontecimiento antecedente.
 
El curso va a tener un componente práctica importante. La metodología de trabajo va a través de la ejemplarización de situaciones reales que va a acercar a los participantes a comprender una serie de conceptos, tales como: la empatía, la autoestima, la inteligencia intrapersonal e interpersonal, la asertividad, la congruencia… que, una vez puestos en práctica nos enseñan otra forma de actuar y pensar que nos ayudará a disfrutar de una vida más plena y conseguir, mediante una serie de técnicas y aprendizajes, favorecer nuestros logros personales y nuestra relación con los demás.


Las inscripciones pueden hacerse hasta el próximo 14 de noviembre. Para solicitar información pueden llamar al teléfono: 696965453 o a través del correo electrónico: eapnmelilla@hotmail.com

domingo, 30 de octubre de 2011

ESPACIO PÚBLICO Y MODELO DE CONVIVENCIA PARA MELILLA


Mirarse al espejo de vez en cuando, observando con ojos escrutadores y analíticos la imagen que te llega de vuelta, siempre es un ejercicio necesario, mucho más cuando pasa el tiempo y no hay forma de reconocer qué aspecto puedes tener.

Pero no sólo es importante reconocerse en la imagen reflejada. A veces no basta enfrentarse con la imagen de sí mismo. Seguramente hay que preguntarse también, qué hay detrás del espejo, qué oculta la propia imagen, cuál es la verdad de lo reflejado.

Creo que hay que felicitar al Instituto de las Culturas por haber ofrecido el medio (el espejo) por el que la ciudad ha podido mirar a una parte esencial de todo su contexto.  La I Jornada Religión, Ciudadanía y Espacio Público ha sido un éxito, tanto por la calidad de los conferenciantes, como por la implicación y participación del público que las ha seguido durante tres días. Ojalá sigan por ese camino.


Uno de los elementos que yo destacaría, además del elevado nivel de los ponentes y de los contenidos expuestos, ha sido el  ver  a tanta gente con esas ganas  de expresarse y, sobre todo, con la necesidad de compartir opinión y poner de relieve los problemas que reconocemos en esta ciudad relacionados con la convivencia, el desconocimiento de las culturas que conviven con nosotros y la falta de espacios donde compartir ideas e intercambiar opiniones. Estas realidades ya son para tomar nota.

Uno de los ponentes resaltó la idea sobre lo dañina que puede llegar a ser la ignorancia o la falta de formación y lo importante del conocimiento del otro. El conocimiento del otro siempre requiere de apertura y acercamiento. Un acercamiento natural, por el camino de la convivencia que ayude a limar las diferencias, ahondando más en todas aquellas cosas que nos unen y dejando a un lado aquellas que no ayudan a encontrarnos.

La creación del Instituto de las Culturas, que quiere favorecer la participación ciudadana para pasar de una coexistencia a una auténtica convivencia entre las distintas religiones y comunidades que residen en Melilla, es una decisión honorable y comprometida con la ciudad pero para conseguir estos objetivos no basta únicamente con llevar acciones, tan necesarias, como esta jornada.

Hay que dotar a la ciudadanía melillense de herramientas y espacios para que participe y tome el espacio público como propio y ponga en valor al ciudadano y su palabra empezando por la juventud. Hoy por hoy no contamos ni con los espacios ni con los recursos para ello.

Melilla tiene hoy día ante sí un reto muy importante. Hablamos de un reto de futuro y de consolidación de una sociedad que está fragmentada. Los que no somos musulmanes, vemos por ejemplo, que esta comunidad tiene sus propios antagonistas. Como siempre, la lucha de poder está presente. La cohabitación es excelente, pero no así la convivencia.

Desde pequeños asimilamos la cultura básica de la sociedad en la que vivimos. En base a ella, se van creando las actitudes, positivas o negativas, con las que cada persona se enfrentará al mundo que le rodea. Pero, ¿de qué cultura estamos hablando? ¿Qué papel juega la religión y la cultura a la hora de establecer criterios con respecto a la convivencia con tu semejante? ¿Tiene Melilla configurada su modelo de sociedad? ¿Es Melilla una ciudad donde se eduque para la convivencia?

Hasta hace poco, hablar de educación era sinónimo de escuela, no se concebía nada referente a educación si no se daba dentro del contexto de la escuela.  Pero hoy es distinto. Me gustaría que mi ciudad se convirtiera en un espacio educativo de referencia. El tiempo libre, por ejemplo, es un espacio privilegiado para poder desarrollar acciones educativas y la Ciudad Autónoma no propicia en la infancia y la juventud el aprovechamiento de ese tiempo libre a través de oferta educativa, dándose la paradoja que, en proporción,  el índice de monitores de tiempo libre formados es más alto que el de cualquier comunidad española.

Y hablando de educación, muchos colegios de infantil y primaria ya han hecho avances significativos en este sentido. El personal docente de nuestra ciudad está a la vanguardia de acciones y experiencias de educación intercultural, pero creo que no hay una continuidad más allá y el proceso educativo del niño/a se va atenuando conforme avanza en edad. Y ello va acompañado, a su vez, de una ausencia total de espacios y acciones en nuestra ciudad que avancen hacia esa dirección, hacia la educación en valores. Hacia los valores que queremos asumir como ciudad multicultural. Toda persona, grupo o sociedad se ha planteado, de una forma u otra, qué quiere ser, a dónde quiere llegar, cómo lograrlo y cómo transmitirlo a los demás. Vivir es elegir, es optar por unos valores u otros.

Pero no habrá valores reconocidos si no los elegimos, los proclamamos y los hacemos nuestros de una manera clara y palpable y eso sólo lo podremos hacer si nos ponemos a trabajar en el Modelo de Convivencia que queremos para Melilla. No el modelo que proponga la Institución sino el modelo que salga de un gran diálogo social. ¿No es un gran reto? Difícil, pero no imposible. Vamos con retraso.

Hay conocimiento y capacidad para ello. Pongámosle voluntad para diseñar un Proyecto Educativo para nuestra ciudad que abarque desde las edades más tempranas hasta la edad adulta y la educación permanente. Un proyecto integrador en el que situemos en primer orden a la persona y a aquellos valores que queremos para el hoy y para el mañana de nuestra ciudad.

Cohabitar puede ser fácil. Convivir es el reto.

miércoles, 12 de octubre de 2011

CAÑADA, REINA REGENTE Y EL COMISIONADO PARA COMBATIR LA POBREZA Y LA EXCLUSIÓN












Muchos de mis recuerdos de infancia se ubican en la carretera  Hidum, lugar donde viví buena parte de mi infancia y juventud. Algunos de ellos son de los que se quedan marcados de manera indeleble. Recuerdo sobre todo algunos rostros de mujer, de mujer mayor, de mujer rifeña con esos vestidos blancos con tocado en la cabeza, y esos profundos surcos en el rostro, rastro de tantos años vividos y sufridos por muchas de ellas trabajando de limpiadoras de portales sin fregona. Recuerdo el trasiego de niños y jóvenes desaliñados con sus garrafas vacías camino de la fuente de Trara en el barrio del Príncipe. A algunas de esas personas las he visto crecer haciendo ese camino. Algunos pudieron despegarse el sello de haber nacido pobres. Otros, desgraciadamente no. La pobreza ha sido para algunos, una extraña enfermedad hereditaria. Es más fácil caer en la pobreza si eres mujer o perteneces a una determinada clase social, nivel cultural, etc..., si tu situación laboral es precaria o careces de una red familiar o social sólida, si no dispones de recursos o si no tienes capacidad de “hacerte oir” a través de la participación como ciudadano, como persona con voz y voto, con derechos a recibir unas prestaciones o a denunciar determinadas situaciones.



El círculo vicioso de la pobreza es poderoso y a veces hasta caprichoso. Un día dejas de ser alguien, independientemente de tu apellido o de tu actual cuenta corriente. La pobreza es una situación que surge como producto de la imposibilidad de acceso y/o carencia de los recursos para satisfacer las necesidades físicas y psíquicas básicas humanas que inciden en un deterioro del nivel y calidad de vida de las personas: alimentación, vivienda, educación, asistencia sanitaria o acceso al agua potable. Por otra parte, la exclusión social da un paso más allá. Hace referencia a un proceso más amplio y complejo que acaba dejando al margen de los derechos y bienes a personas y colectivos, y de esto saben bien muchas familias que viven en los distritos IV y V. Muchas de ellas, se han visto afectadas por la herencia maldita de la pobreza y/o la exclusión.

Para entender un poco más el proceso de una parte muy importante de la población melillense que se afincó en los distritos de los que estamos hablando estuve buscando información adicional de la que disponía y pude encontrar un pequeño libro de Fernando Belmonte Montalbán titulado “La ley de extranjería de 1985 y la transformación del espacio público en la ciudad de Melilla” editado por el Instituto de las Culturas de Melilla, Colección Ciudadanía Plural. Agradezco y felicito al Sr. Belmonte por este trabajo y por haberme abierto una ventana a una parte de la realidad histórica de nuestra ciudad que ha permanecido para los melillense de mi generación en una especie de nebulosa amorfa.

En muchos de los párrafos de este excelente trabajo se descubren muchas vergüenzas de las que poco a poco la propia ciudadanía va superando pero que en otros espacios físicos y mentales, sigue enquistado.

 Hoy muchos melillenses seguimos siendo testigos de este injusto anacronismo de ciudad del que todos los gobiernos que han pasado han sacado su tajada electoral siendo al fin y a la postre responsables de la situación de esos barrios. En realidad, desde mi punto de vista, la realidad de Cañada y Reina Regente es el fruto de décadas de fracaso de las políticas sociales de las diferentes legislaturas y de un abandono casi institucionalizado y, si no están de acuerdo con un servidor, les invito a que se documenten con la lectura de algunos capítulos del libro que he mencionado.
El gobierno Imbroda ha tomado una decisión valiente y responsable. La que debieron haber tomado otros gobiernos hace décadas. La actitud es de responsabilidad. Desde mi punto de vista, la iniciativa viene con mucho retraso, pero no es algo que se le pueda reprochar a este gobierno.
La valiente apuesta del gobierno Imbroda en dar un impulso de igualdad y justicia social a esos distritos tendrá que ser evaluada para verificar su eficacia real y no se podrá evaluar en su justa medida si no se plantean objetivos alcanzables y medidas cuantificables.
En esto va a residir el éxito o el fracaso de la propuesta. En el punto de partida, en el diseño, en la programación y en la estrategia de la futura intervención. Estos elementos van a ser clave para que pueda culminar con éxito esta iniciativa, una iniciativa que no puede desarrollarse a corto plazo. Una intervención como ésta tendrá que ir más allá de esta legislatura por lo que es aún más esencial llegar a un consenso institucional para que pueda fraguarse un proyecto de futuro serio y responsable como es este.

Sin embargo, los primeros anuncios de lo que se pretende llevar a cabo, dan la impresión de ser muy básicos. Hablar de comisionado, de transversalidad y de medidas multisectoriales no está mal, pero miren ustedes, no son propuestas acordes con los tiempos y con los métodos de trabajo de hoy. Esto por una parte. Y por otra, da mucho miedo pensar que esta apuesta se puede convertir en otra forma más de luchas partidistas por “controlar” a una parte de la población.




No me cabe duda de la buena fe y de las ganas de hacer avanzar socialmente a una parte de la población melillense, pero no vamos a llegar a ninguna parte si no se llega a un acuerdo y a la firma de un Pacto Local por la Inclusión, es decir, un acuerdo político que contemple la visión de todos los partidos para conseguir un compromiso compartido por todas las fuerzas políticas para hacer de la inclusión un proyecto de ciudad en el que se comprometa el conjunto de las administraciones y se implique activamente a los actores sociales, en especial al Tercer Sector. La realización de procesos participativos que no cuenten con la oposición política corre el riesgo de ver frenada su continuidad y la aplicación de los acuerdos establecidos, en caso de producirse un cambio de color político en el gobierno actual.
Definir un modelo social de ciudad permite que ciertos acuerdos adquiridos sean transversales a los ciclos políticos, pues el modelo de ciudad debe ser el mismo para todos los colores, de ahí la importancia de definir y consensuar tal modelo un modelo hoy inexistente.

No debemos olvidar que es obligación de los poderes públicos garantizar de modo efectivo los derechos fundamentales a todas las personas. Entre esos derechos se incluye tener una vida digna, lo cual requiere contar con ingresos y servicios suficientes para poder vivir adecuadamente y una protección que permita tener una expectativa de vida y la capacidad de tomar decisiones de modo libre y autónomo y, por desgracia, la pobreza y la exclusión no solamente la sufren los vecinos de los Distritos IV y V. Podemos nombrar más zonas de la ciudad afectadas por índices preocupantes de pobreza como el Monte María Cristina. ¿Qué pasará entonces con esas zonas o con las personas que no vivan en esos barrios? ¿Tendrán que mudarse a la Cañada para mejorar su calidad de vida y beneficiarse de medidas extraordinarias? ¿Es del todo justo que el foco de atención fundamental se centre solamente en esas zonas de la ciudad?


Mi percepción de lo que yo creo que está pasando es que no sabemos qué modelo de ciudad queremos para el futuro, no tenemos una política social que se base en el modelo de intervención que incida en la prevención y en la lucha contra la pobreza y hay una falta de coordinación muy importante.


Hace escasas semanas podíamos saber de la intención de la Viceconsejería de la Mujer de poner en marcha un Plan de Inclusión para la Mujer, una iniciativa muy necesaria pero aislada ya que, por otra parte, la consejera de Bienestar Social también anunciaba su intención de poner en marcha otro Plan de Inclusión. Sumando propuestas, nos encontramos con un comisionado, dos planes de inclusión y no sabría decir cuántos servicios duplicados  y abundante presupuesto apuntando hacia un determinado número de  acciones que en lugar de disparar hacia la misma dirección para buscar eficacia en la intervención, lo hacen de manera independiente. ¿Eficacia? ¿Ahorro? ¿Rentabilidad?
Los Planes Autonómicos para la Inclusión Social son cada vez más un elemento definitorio de las políticas sociales en España. Y ello en paralelo al desarrollo del Método Abierto de Coordinación (MAC) de la Unión Europea y los Planes Estatales en esta materia. Estos elementos sí son acordes a los tiempos.
El objetivo de los Planes de Inclusión es responder al reto que la exclusión social plantea al conjunto de la ciudad, implementando las políticas necesarias para prevenir y paliar este fenómeno, contribuir a la consecución de un desarrollo social adecuado y promover la igualdad y la libertad de todas las personas que viven en Melilla.

El Plan debe articular la política de inclusión social de la Ciudad Autónoma de Melilla, y debe convertirse en el instrumento de coordinación de las distintas áreas municipales que trabajan con población en riesgo o situación de exclusión, así como de herramienta de comunicación, colaboración y coordinación con los otros agentes implicados en la inclusión social en la ciudad de Melilla: las Administraciones Estatal y Autonómica y las entidades de acción social.


Un Pacto Local por la Inclusión y el Primer Plan de Inclusión social para Melilla, haciendo especial hincapié en aquellas zonas más desfavorecidas. Esos son los elementos que, en mi humilde opinión, deberían plantearse para su análisis como herramientas para el cambio. Como botón de muestra, el Ayuntamiento de Málaga viene trabajando de esta manera desde hace cuatro años con unos resultados muy positivos. Ellos van avanzando hacia su V Plan de Inclusión. La Ciudad Autónoma tiene acuerdos con la vecina capital andaluza para otros temas ¿Por qué no en materia de Servicios Sociales?
¿Por qué no nos podemos poner al día en todas estas cuestiones y dejamos las ideas, mejores o peores, para otros? En una ciudad como la nuestra en los que los índices de pobreza están a la cabeza del resto de comunidades autónomas, tenemos la obligación y la urgencia de ir a la vanguardia en asuntos tan importantes como la lucha contra la pobreza y la exclusión social. Debería ser una prioridad para la Ciudad Autónoma ponerse al día en estas cuestiones y revisar, por ejemplo, el Reglamento Regulador de Medidas para la Inclusión Social de Melilla (BOME NUM 3907) ya que data del año 2002.
Estoy convencido de que es necesario en este momento hacer una reflexión sobre los logros y las limitaciones de lo hecho hasta ahora en política social, y dar un paso cualitativo y operativo hacia el desarrollo de una política social acorde a la nueva estrategia europea 2020 en torno a un Pacto Local por la Inclusión y al Primer Plan de Inclusión Social de la Ciudad Autónoma de Melilla sumando esfuerzos junto con las ong´s de acción social, la administración local, la estatal y el conjunto de actores sociales de nuestra ciudad para disminuir los altos índices de pobreza. Creo que avanzaríamos mucho más seguros y decididos que no con otras ideas, con muy buenas intenciones, pero fuera de la órbita y de las experiencias de trabajo del resto del Estado y de la propia Unión Europea.