'Si la sociedad civil melillense no asume su rol como actor social para ejercer su derecho a participar e incidir en la toma de decisiones, no se producirán cambios significativos en nuestra ciudad'.
lunes, 25 de junio de 2012
lunes, 11 de junio de 2012
CÓMO SE RESCATA A UN PAÍS
La actualiad lo requiere. Demasiadas cifras y términos para la situación de nuestro país. Desde el didáctico Blog de Principia Marsupia nos explica
en 8 claves cómo se hace para rescatar financieramente a un país. Nos aclara el
mecanismo, condiciones y posibles escenarios de este hecho, en principio tan
poco apetecible. Vale la pena leerlo de cabo a rabo.
La idea de esta entrada es explorar algunas preguntas sobre la situación que vivimos: ¿qué es un “rescate”?, ¿cómo funciona?, ¿cuáles son las consecuencias para los ciudadanos? Comenzamos por las cuestiones básicas y avanzamos hacia los detalles más finos.
LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN EL PGOU DE MELILLA
Preocupación. Ese es el estado de un buen
número de vecinos del barrio del Real que se han visto afectados por una
decisión de la que no han sido informados ni consultados. ¿Por qué? Todo apunta a que
no se ha estimado conveniente el acercamiento de la Administración a estos
vecinos para explicarles en detalle de qué se trata el planteamiento que queda
reflejado en el documento del PGOU.
domingo, 3 de junio de 2012
UN PACTO SOCIAL PARA MELILLA “DE VERDAD”
Con esta frase
terminábamos una conversación mi compañera de trabajo y yo hace un par de días tras
leer las declaraciones del Sr. Presidente de la ciudad en el que comunicaba
públicamente su interés por desarrollar un “gran pacto social”, que no es
“hacer una gran obra, sino determinar qué tipo de sociedad queremos para el
futuro en todos los aspectos, desde el económico al cultural, y cómo vamos a
vertebrar esta ciudad”.
“Eso sería muy importante, pero que sea un Pacto Social de verdad” agregábamos. Nuestra afirmación es un deseo porque lo consideramos necesario. Pero no necesitamos un pacto redactado sino uno participado y elaborado por el mayor número de ciudadanos. No puede haber pacto sin diálogo y no hay diálogo si una de las dos partes no puede o no quiere dialogar.
lunes, 28 de mayo de 2012
El sistema educativo también, pero más importante padres, madres y resto de familia
El dibujante argentino Kino, autor de Mafalda, toma el pulso de lo que observa y en esta tira, refleja la desilusión por el rumbo que está tomando el mundo en cuanto a valores y educación.
Una tira para la reflexión de los adultos.
Una tira para la reflexión de los adultos.
domingo, 29 de abril de 2012
domingo, 22 de abril de 2012
miércoles, 14 de marzo de 2012
domingo, 11 de marzo de 2012
Alguien dijo
“Si la libertad y la igualdad, como se asegura, se encuentran principalmente en la democracia, habrán de obtenerse en su forma más pura cuando todas las personas participen al máximo del gobierno”
(Aristóteles, Política, ~335 adC.)
domingo, 22 de enero de 2012
Pensando en cambiar
Todos hemos vivido situaciones concretas que no nos han dejado indiferentes y en las que acabamos preguntándonos:
“¿Por qué están las cosas como están?
Y, ¿quien impone las reglas de esta situación?”
Cuánto más pensamos, más nos enfadamos.
Y claro, ese sentimiento de impotencia nos golpea y pensamos...
“Bueno, de todas maneras no hay nada que yo pueda hacer,
Así que ¿por qué excitarse de esta manera?“
Deberíamos empezar a intentar cambiar esta tendencia.
sábado, 21 de enero de 2012
Una frase para la reflexión
“Nada alcanzaremos si no nos comprometemos en la acción. Es en la acción cuando se produce el cambio. Requiere de valor tomar decisiones en nuestras propias manos. Lo contrario es la inercia, la apatía y la pasividad. Más vale haberlo intentado y haber fallado que nunca haberlo intentado”.
jueves, 24 de noviembre de 2011
EAPN ORGANIZA LA GALA DEL VOLUNTARIADO
El próximo día 5 de diciembre se celebrará el Día Internacional del Voluntariado y no queríamos dejar pasar esta fecha tan importante.
El voluntariado es una implicación personal y colectiva de individuos en favor de sus comunidades. Combatir la pobreza es con frecuencia la razón que empuja a un gran número de personas a no llevar cuenta de las horas que donan voluntariamente a las organizaciones sociales y a las acciones que llevan a cabo.
En los días previos y posteriores al 5 de diciembre, serán innumerables los actos y celebraciones que se llevarán a cabo en muchas localidades de nuestro país y en el resto de Europa, generalmente organizados desde las diferentes plataformas, federaciones y coordinadoras de voluntariado.
En el marco del Año Europeo del Voluntariado, La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social de Melilla se quiere sumar a las entidades impulsoras de este día.
EAPN pretende, además de conmemorar este día, difundir la labor que realizan los voluntarios y voluntarias, con el objetivo final de globalizar la solidaridad, sin perder la perspectiva de que los auténticos protagonistas son las personas excluidas, marginadas, enfermas, inmigrantes, reclusas, o víctimas a las que atienden y ayudan esas personas voluntarias.
Por ello queremos invitar a la ciudadanía a asistir a la Gala del Voluntariado que tendrá lugar el próximo día 11 de diciembre en el Palacio de Exposiciones y Congresos en donde vamos a poder recibir información sobre la labor del voluntariado en diferentes organizaciones sociales de nuestra ciudad además de disfrutar de las actuaciones de un numeroso grupo de artistas locales y nacionales que se han implicado de una manera generosa en la celebración de esta Gala entre los que se encuentran:
Josh Prada, Dique Sur, El Mago Jesús Castejón, Rumba&Swing, Pedro bueno, Jesús González y la Ramirez-Mari Band, Funky Conection, el conjunto formado por Gonzalo Carmona, Cuco Heredia y Chicha Carmona, Mansilla&Gil, Mitchy Drk Light y el grupo musical Ceti Stars.
La entrada es gratuita pero con invitación que puede ser retirada en el Palacio de Congresos a partir del próximo viernes día 25.
Esta gala está patrocinada por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad y contamos con la colaboración de la Viceconsejería de festejos
jueves, 10 de noviembre de 2011
Gestión de las emociones en la práctica del voluntariado
La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión
de Melilla (EAPN Melilla), dentro del marco del Año Europeo del Voluntariado, va
a llevar a cabo durante los próximos 16, 17 y 18 de noviembre en las
instalaciones de Cruz Roja el curso “Gestión de las Emociones en la Práctica del
Voluntariado” dirigido a voluntarios de las
ONG melillenses y a cualquier
persona que esté relacionada con el trabajo
para la promoción de las personas
en situación de riesgo y/o exclusión.
Definir qué
son las emociones continúa hoy siendo objeto de debate. Se puede considerar que
las emociones son tendencias de respuesta con un gran valor adaptativo, que
tienen evidentes manifestaciones a nivel fisiológico, en la expresión facial, la
experiencia subjetiva, el procesamiento de la información, etc., que son
intensas pero breves en el tiempo y que surgen ante la evaluación de algún
acontecimiento antecedente.
El curso va
a tener un componente práctica importante. La metodología de trabajo va a través de la ejemplarización de situaciones
reales que va a acercar a los participantes a comprender una serie de conceptos,
tales como: la empatía, la autoestima, la inteligencia intrapersonal e
interpersonal, la asertividad, la congruencia… que, una vez puestos en práctica nos enseñan otra forma de
actuar y pensar que nos ayudará a disfrutar de una vida más plena y conseguir,
mediante una serie de técnicas y aprendizajes, favorecer nuestros logros
personales y nuestra relación con los demás.
Las
inscripciones pueden hacerse hasta el próximo 14 de noviembre. Para solicitar
información pueden llamar al teléfono: 696965453 o a través del correo
electrónico: eapnmelilla@hotmail.com
domingo, 30 de octubre de 2011
ESPACIO PÚBLICO Y MODELO DE CONVIVENCIA PARA MELILLA
Mirarse al espejo de vez en
cuando, observando con ojos escrutadores y analíticos la imagen que te llega de
vuelta, siempre es un ejercicio necesario, mucho más cuando pasa el tiempo y no
hay forma de reconocer qué aspecto puedes tener.
Pero no sólo es importante
reconocerse en la imagen reflejada. A veces no basta enfrentarse con la imagen
de sí mismo. Seguramente hay que preguntarse también, qué hay detrás del
espejo, qué oculta la propia imagen, cuál es la verdad de lo reflejado.
Creo que hay que felicitar al Instituto
de las Culturas por haber ofrecido el medio (el espejo) por el que la ciudad ha
podido mirar a una parte esencial de todo su contexto. La I Jornada Religión, Ciudadanía y Espacio
Público ha sido un éxito, tanto por la calidad de los conferenciantes, como por
la implicación y participación del público que las ha seguido durante tres
días. Ojalá sigan por ese camino.
Uno de los elementos que yo
destacaría, además del elevado nivel de los ponentes y de los contenidos
expuestos, ha sido el ver a tanta gente con esas ganas de expresarse y, sobre todo, con la necesidad
de compartir opinión y poner de relieve los problemas que reconocemos en esta
ciudad relacionados con la convivencia, el desconocimiento de las culturas que conviven
con nosotros y la falta de espacios donde compartir ideas e intercambiar
opiniones. Estas realidades ya son para tomar nota.
Uno de los ponentes resaltó la
idea sobre lo dañina que puede llegar a ser la ignorancia o la falta de
formación y lo importante del conocimiento del otro. El conocimiento del otro
siempre requiere de apertura y acercamiento. Un acercamiento natural, por el
camino de la convivencia que ayude a limar las diferencias, ahondando más en todas
aquellas cosas que nos unen y dejando a un lado aquellas que no ayudan a
encontrarnos.
La creación del Instituto de las
Culturas, que quiere favorecer la participación ciudadana para pasar de una
coexistencia a una auténtica convivencia entre las distintas religiones y
comunidades que residen en Melilla, es una decisión honorable y comprometida
con la ciudad pero para conseguir estos objetivos no basta únicamente con
llevar acciones, tan necesarias, como esta jornada.
Hay que dotar a la ciudadanía
melillense de herramientas y espacios para que participe y tome el espacio
público como propio y ponga en valor al ciudadano y su palabra empezando por la
juventud. Hoy por hoy no contamos ni con los espacios ni con los recursos para
ello.
Melilla tiene hoy día ante sí un
reto muy importante. Hablamos de un reto de futuro y de consolidación de una
sociedad que está fragmentada. Los que no somos musulmanes, vemos por ejemplo, que
esta comunidad tiene sus propios antagonistas. Como siempre, la lucha de poder
está presente. La cohabitación es excelente, pero no así la convivencia.
Desde pequeños asimilamos la cultura básica de la sociedad en la que vivimos. En base a ella, se van creando las actitudes, positivas o negativas, con las que cada persona se enfrentará al mundo que le rodea. Pero, ¿de qué cultura estamos hablando? ¿Qué papel juega la religión y la cultura a la hora de establecer criterios con respecto a la convivencia con tu semejante? ¿Tiene Melilla configurada su modelo de sociedad? ¿Es Melilla una ciudad donde se eduque para la convivencia?
Hasta hace poco, hablar de educación
era sinónimo de escuela, no se concebía nada referente a educación si no se
daba dentro del contexto de la escuela. Pero
hoy es distinto. Me gustaría que mi ciudad se convirtiera en un espacio
educativo de referencia. El tiempo libre, por ejemplo, es un espacio
privilegiado para poder desarrollar acciones educativas y la Ciudad Autónoma no
propicia en la infancia y la juventud el aprovechamiento de ese tiempo libre a
través de oferta educativa, dándose la paradoja que, en proporción, el índice de monitores de tiempo libre
formados es más alto que el de cualquier comunidad española.
Y hablando de educación, muchos
colegios de infantil y primaria ya han hecho avances significativos en este
sentido. El personal docente de nuestra ciudad está a la vanguardia de acciones
y experiencias de educación intercultural, pero creo que no hay una continuidad
más allá y el proceso educativo del niño/a se va atenuando conforme avanza en
edad. Y ello va acompañado, a su vez, de una ausencia total de espacios y
acciones en nuestra ciudad que avancen hacia esa dirección, hacia la educación
en valores. Hacia los valores que queremos asumir como ciudad multicultural. Toda
persona, grupo o sociedad se ha planteado, de una forma u otra, qué quiere ser,
a dónde quiere llegar, cómo lograrlo y cómo transmitirlo a los demás. Vivir es
elegir, es optar por unos valores u otros.
Pero no habrá valores reconocidos
si no los elegimos, los proclamamos y los hacemos nuestros de una manera clara
y palpable y eso sólo lo podremos hacer si nos ponemos a trabajar en el Modelo
de Convivencia que queremos para Melilla. No el modelo que proponga la Institución
sino el modelo que salga de un gran diálogo social. ¿No es un gran reto?
Difícil, pero no imposible. Vamos con retraso.
Hay conocimiento y capacidad para
ello. Pongámosle voluntad para diseñar un Proyecto Educativo para nuestra
ciudad que abarque desde las edades más tempranas hasta la edad adulta y la
educación permanente. Un proyecto integrador en el que situemos en primer orden
a la persona y a aquellos valores que queremos para el hoy y para el mañana de
nuestra ciudad.
Cohabitar puede ser fácil.
Convivir es el reto.
sábado, 29 de octubre de 2011
UNA REFLEXIÓN SOBRE EL VOTO EN ÉPOCA ELECTORAL
Interesante reflexión sobre la participación en época electoral
miércoles, 12 de octubre de 2011
CAÑADA, REINA REGENTE Y EL COMISIONADO PARA COMBATIR LA POBREZA Y LA EXCLUSIÓN
Muchos de mis recuerdos de infancia se ubican en la carretera Hidum, lugar donde viví buena parte de mi infancia y juventud. Algunos de ellos son de los que se quedan marcados de manera indeleble. Recuerdo sobre todo algunos rostros de mujer, de mujer mayor, de mujer rifeña con esos vestidos blancos con tocado en la cabeza, y esos profundos surcos en el rostro, rastro de tantos años vividos y sufridos por muchas de ellas trabajando de limpiadoras de portales sin fregona. Recuerdo el trasiego de niños y jóvenes desaliñados con sus garrafas vacías camino de la fuente de Trara en el barrio del Príncipe. A algunas de esas personas las he visto crecer haciendo ese camino. Algunos pudieron despegarse el sello de haber nacido pobres. Otros, desgraciadamente no. La pobreza ha sido para algunos, una extraña enfermedad hereditaria. Es más fácil caer en la pobreza si eres mujer o perteneces a una determinada clase social, nivel cultural, etc..., si tu situación laboral es precaria o careces de una red familiar o social sólida, si no dispones de recursos o si no tienes capacidad de “hacerte oir” a través de la participación como ciudadano, como persona con voz y voto, con derechos a recibir unas prestaciones o a denunciar determinadas situaciones.
Para entender un poco más el proceso de una parte muy
importante de la población melillense que se afincó en los distritos de los que
estamos hablando estuve buscando información adicional de la que disponía y
pude encontrar un pequeño libro de Fernando Belmonte Montalbán titulado “La ley de extranjería de 1985 y la transformación
del espacio público en la ciudad de Melilla” editado por el Instituto de
las Culturas de Melilla, Colección Ciudadanía Plural. Agradezco y felicito al
Sr. Belmonte por este trabajo y por haberme abierto una ventana a una parte de
la realidad histórica de nuestra ciudad que ha permanecido para los melillense de mi generación en una especie de nebulosa amorfa.
En muchos de los párrafos
de este excelente trabajo se descubren muchas vergüenzas de las que poco a poco
la propia ciudadanía va superando pero que en otros espacios físicos y mentales,
sigue enquistado.
El gobierno Imbroda ha tomado una decisión valiente y responsable.
La que debieron haber tomado otros gobiernos hace décadas. La actitud es de
responsabilidad. Desde mi punto de vista, la iniciativa viene con mucho
retraso, pero no es algo que se le pueda reprochar a este gobierno.
La valiente apuesta del gobierno Imbroda en dar un impulso de
igualdad y justicia social a esos distritos tendrá que ser evaluada para verificar
su eficacia real y no se podrá evaluar en su justa medida si no se plantean
objetivos alcanzables y medidas cuantificables.
En esto va a residir el éxito o el fracaso de la propuesta.
En el punto de partida, en el diseño, en la programación y en la estrategia de
la futura intervención. Estos elementos van a ser clave para que pueda culminar
con éxito esta iniciativa, una iniciativa que no puede desarrollarse a corto
plazo. Una intervención como ésta tendrá que ir más allá de esta legislatura
por lo que es aún más esencial llegar a un consenso institucional para que
pueda fraguarse un proyecto de futuro serio y responsable como es este.
Sin embargo, los primeros anuncios de lo que se pretende
llevar a cabo, dan la impresión de ser muy básicos. Hablar de comisionado, de
transversalidad y de medidas multisectoriales no está mal, pero miren ustedes,
no son propuestas acordes con los tiempos y con los métodos de trabajo de hoy.
Esto por una parte. Y por otra, da mucho miedo pensar que esta apuesta se puede
convertir en otra forma más de luchas partidistas por “controlar” a una parte
de la población.
No me cabe duda de la buena fe y de las ganas de hacer avanzar
socialmente a una parte de la población melillense, pero no vamos a llegar a
ninguna parte si no se llega a un acuerdo y a la firma de un Pacto Local por la
Inclusión, es decir, un acuerdo político que contemple la visión de todos los
partidos para conseguir un compromiso compartido por todas las fuerzas
políticas para hacer de la inclusión un proyecto de ciudad en el que se
comprometa el conjunto de las administraciones y se implique activamente a los
actores sociales, en especial al Tercer Sector. La realización de procesos
participativos que no cuenten con la oposición política corre el riesgo de ver
frenada su continuidad y la aplicación de los acuerdos establecidos, en caso de
producirse un cambio de color político en el gobierno actual.
Definir un modelo social de ciudad permite que ciertos acuerdos
adquiridos sean transversales a los ciclos políticos, pues el modelo de ciudad
debe ser el mismo para todos los colores, de ahí la importancia de definir y
consensuar tal modelo un modelo hoy inexistente.
No debemos olvidar que es obligación de los poderes públicos
garantizar de modo efectivo los derechos fundamentales a todas las personas.
Entre esos derechos se incluye tener una vida digna, lo cual requiere contar con
ingresos y servicios suficientes para poder vivir adecuadamente y una
protección que permita tener una expectativa de vida y la capacidad de tomar decisiones
de modo libre y autónomo y, por desgracia, la pobreza y la exclusión no
solamente la sufren los vecinos de los Distritos IV y V. Podemos nombrar más
zonas de la ciudad afectadas por índices preocupantes de pobreza como el Monte
María Cristina. ¿Qué pasará entonces con esas zonas o con las personas que no
vivan en esos barrios? ¿Tendrán que mudarse a la Cañada para mejorar su calidad
de vida y beneficiarse de medidas extraordinarias? ¿Es del todo justo que el
foco de atención fundamental se centre solamente en esas zonas de la ciudad?
Mi percepción de lo que yo creo que está pasando es que no
sabemos qué modelo de ciudad queremos para el futuro, no tenemos una política
social que se base en el modelo de intervención que incida en la prevención y
en la lucha contra la pobreza y hay una falta de coordinación muy importante.
Hace
escasas semanas podíamos saber de la intención de la Viceconsejería de la Mujer
de poner en marcha un Plan de Inclusión para la Mujer, una iniciativa muy
necesaria pero aislada ya que, por otra parte, la consejera de Bienestar Social
también anunciaba su intención de poner en marcha otro Plan de Inclusión.
Sumando propuestas, nos encontramos con un comisionado, dos planes de inclusión
y no sabría decir cuántos servicios duplicados y abundante presupuesto apuntando hacia un
determinado número de acciones que en
lugar de disparar hacia la misma dirección para buscar eficacia en la
intervención, lo hacen de manera independiente. ¿Eficacia? ¿Ahorro?
¿Rentabilidad?
Los Planes Autonómicos para la Inclusión Social son cada vez
más un elemento definitorio de las políticas sociales en España. Y ello en
paralelo al desarrollo del Método Abierto de Coordinación (MAC) de la Unión
Europea y los Planes Estatales en esta materia. Estos elementos sí son acordes
a los tiempos.
El objetivo de los Planes de Inclusión es responder al reto
que la exclusión social plantea al conjunto de la ciudad, implementando las
políticas necesarias para prevenir y paliar este fenómeno, contribuir a la
consecución de un desarrollo social adecuado y promover la igualdad y la
libertad de todas las personas que viven en Melilla.
El Plan debe articular la política de inclusión social de la
Ciudad Autónoma de Melilla, y debe convertirse en el instrumento de
coordinación de las distintas áreas municipales que trabajan con población en
riesgo o situación de exclusión, así como de herramienta de comunicación,
colaboración y coordinación con los otros agentes implicados en la inclusión
social en la ciudad de Melilla: las Administraciones Estatal y Autonómica y las
entidades de acción social.
Un Pacto Local por la Inclusión y el Primer Plan de Inclusión
social para Melilla, haciendo especial hincapié en aquellas zonas más
desfavorecidas. Esos son los elementos que, en mi humilde opinión, deberían
plantearse para su análisis como herramientas para el cambio. Como botón de
muestra, el Ayuntamiento de Málaga viene trabajando de esta manera desde hace
cuatro años con unos resultados muy positivos. Ellos van avanzando hacia su V
Plan de Inclusión. La Ciudad Autónoma tiene acuerdos con la vecina capital
andaluza para otros temas ¿Por qué no en materia de Servicios Sociales?
¿Por qué no nos podemos poner al día en todas estas
cuestiones y dejamos las ideas, mejores o peores, para otros? En una ciudad
como la nuestra en los que los índices de pobreza están a la cabeza del resto
de comunidades autónomas, tenemos la obligación y la urgencia de ir a la
vanguardia en asuntos tan importantes como la lucha contra la pobreza y la exclusión
social. Debería ser una prioridad para la Ciudad Autónoma ponerse al día en
estas cuestiones y revisar, por ejemplo, el Reglamento Regulador de Medidas
para la Inclusión Social de Melilla (BOME NUM 3907) ya que data del año 2002.
Estoy convencido de que es necesario en este momento hacer
una reflexión sobre los logros y las limitaciones de lo hecho hasta ahora en
política social, y dar un paso cualitativo y operativo hacia el desarrollo de
una política social acorde a la nueva estrategia europea 2020 en torno a un Pacto
Local por la Inclusión y al Primer Plan de Inclusión Social de la Ciudad
Autónoma de Melilla sumando esfuerzos junto con las ong´s de acción social, la
administración local, la estatal y el conjunto de actores sociales de nuestra
ciudad para disminuir los altos índices de pobreza. Creo que avanzaríamos mucho
más seguros y decididos que no con otras ideas, con muy buenas intenciones,
pero fuera de la órbita y de las experiencias de trabajo del resto del Estado y
de la propia Unión Europea.
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