Participación Ciudadana

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domingo, 25 de enero de 2015

CERROJAZO MELILLENSE AL DIÁLOGO, LA PARTICIPACIÓN Y AL CONSENSO



Me decía  un amigo que al leer mi blog notaba una cierta frustración en mis escritos. Como si a veces perdiese la esperanza y me dominase un escepticismo casi amargo. Me aconsejaba un cambio de actitud, otra mirada, otra manera de ver las cosas. Yo le contestaba que la realidad es la que es y que no hay mas que observar, leer o escuchar para darse cuenta que la realidad en Melilla, por mucho que se obstinen, no es como algunos quisieran que fuera.

viernes, 19 de julio de 2013

Objetivo: La Gobernanza o Buen Gobierno


 
Queda bien claro dónde se sitúa  y cuáles son los elementos de el Buen Gobierno o la "Gobernanza" que debe defender el ejecutivo que esté desempeñando las funciones que les son encomendadas después de ganar unas elecciones o aquellos grupos que han llgado a coaligarse para el mismo fin.
 
¿Dónde queda en nuestra ciudad la Democracia Participativa? ¿y la transparencia? ¿ y la responsabilidad pública? 

jueves, 11 de julio de 2013

Parámetros de la Participación Ciudadana

La participación ciudadana es una pieza fundamental del sistema democrático. Sin participación no puede haber democracia. La evolución del ejercicio de ese derecho nos enseña que la participación necesaria en nuestras sociedades complejas no puede limitarse únicamente a las elecciones periódicas para elegir a los representantes de las instituciones.
Hay que ampliar y profundizar ese derecho para incorporar a la ciudadanía, desde el inicio mismo del diseño y la elaboración de las políticas públicas.
 
La participación ciudadana deviene así, no sólo el ejercicio de un derecho fundamental, sino el elemento clave para conectar la acción de gobierno con las necesidades de las personas y facilitar la eficacia de las políticas.
 
Pero realmente ¿qué tiene pensado el gobierno de Melilla con respecto a la participación ciudadana? Hasta la fecha no sabemos nada.
 
Quizá este gráfico nos pueda dar alguna pista de si la administración local va por buen camino o no:
 
 
 

 
 
 
Que cada uno juzgue.

domingo, 23 de junio de 2013

MELILLA. ¿CIUDAD EN DECADENCIA?



Esta es una opinión más que se quiere sumar a los silencios de cientos de melillenses que prefieren la cercanía de los bares y cafeterías cuando no el espacio doméstico o las redes sociales para hablar de las cosas que les preocupan, les molestan o detestan de la realidad socio política de Melilla.
Después de la lectura de un libro de reciente aparición titulado “El papel de la ciudadanía en el auge y decadencia de las ciudades”, surge una reflexión que quisiera compartir.


domingo, 21 de abril de 2013

A ESA FORMA DE PROCEDER LA DENOMINO PATERNALISTA


Sin ánimo de ofender siempre. Pero se hace evidente. Son muchas decisiones, posturas e iniciativas que tienen que ver con la ciudad y su ciudadanía. La última, el nuevo contrato marítimo. Presentado, desde mi punto de vista, públicamente en un lugar equivocado, con una serie de mejoras y de nuevos horarios que los que lo presentan consideran muy beneficiosos para el conjunto de los melillenses...

Pero ¿A quién le han preguntado?


sábado, 2 de marzo de 2013

"UNA TIRA CON MUCHA VERDAD"



Es una tira de total actualidad que alude al concepto o mejor dicho, al mal concepto que tienen muchos políticos sobre la participación ciudadana y la Gobernanza.

domingo, 3 de febrero de 2013

LA DESAFECCIÓN POLÍTICA DEL MELILLENSE


España es uno de los países con los niveles de participación política y social más bajos de Europa. La pasividad activa de los españoles se debe a que existen altos niveles de escepticismo y puntos de vista críticos sobre la política, el proceso democrático representativo, sus instituciones y sus representantes políticos. Una de las causas que explica la desafección hacia la política de los españoles tiene que ver con la indignación que los casos de corrupción provocan en la ciudadanía. Cada vez creemos menos en esta clase política instalada en la gran torre de los privilegios y los desmanes. La desconfianza generada es el fruto de demasiados escándalos en un momento en el que, además, las personas más afectadas por la crisis económica (que son aquellas que no la provocaron) son las que la están pagando.

El resultado de todo ello es la desafección política o la creciente desconfianza y distanciamiento entre la ciudadanía y sus representantes. Para ilustrar esta actitud generalizada en la sociedad española nos encontramos con la caracterización de la clase política por parte de la opinión pública como uno de los principales problemas del país. Consultando el barómetro del CIS de diciembre de 2012, casi uno de cada tres españoles identifica a los políticos y a los partidos entre los tres problemas más importantes de España. Un año atrás, esa misma valoración se daba en uno de cada cinco ciudadanos.

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viernes, 2 de noviembre de 2012

ESCENARIOS DE LA PARTICIPACIÓN EN MELILLA O DE "COMO ESTÁ EL PATIO"

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La participación ciudadana, es  el ejercicio de un derecho constitucional (artículo 23) y el cumplimiento de un mandato imperativo que la Constitución dicta a los poderes públicos (artículo 9.2). El ejercicio de un derecho que los melillenses aún no hemos alcanzado en su plenitud.

Hubo un momento en la historia de la democracia española, en que los Ayuntamientos se plantearon regular la participación ciudadana desde una óptica que parecía ver la intervención ciudadana como problema y no como una necesidad del sistema democrático para mejorar la gestión de los asuntos públicos.

En Melilla ni siquiera ha llegado ese momento, y eso que nos estamos remontando a los años 80 que es cuando se producen los primeros reglamentos de participación ciudadana en numerosos municipios de nuestro país.


domingo, 28 de octubre de 2012

PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN MELILLA, ¿UN DERECHO ESTANCADO?




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Si la evolución de la participación ciudadana en los ayuntamientos desde el año 1979  ha sido  un indicador de la evolución de nuestro sistema político para tratar de hacerlo más permeable a la ciudadanía y darle una mayor fortaleza democrática más allá de la legitimidad derivada de los resultados electorales, Melilla en esta materia no ha evolucionado casi nada o nada en este derecho.


miércoles, 3 de octubre de 2012

"YO TE DIRÉ LO QUE ES MEJOR PARA TI"


Impulsar una cultura política y cívica tendiente a desarrollar la participación ciudadana hoy en nuestra ciudad, queda muy lejos. Ese impulso ayudaría a consolidar con mayor fuerza esa ciudadanía cuya construcción aún está inconclusa, pues Melilla es la sexta región de España con mayor riesgo de pobreza y exclusión social con el 34,3%.

Con esta cifra, muy difícilmente se puede decir que se ha consolidado la ciudadanía.


“Melilla destina 13.800.000 euros al desarrollo de los distritos IV y V de la ciudad”. Es un titular de un medio de comunicación local del pasado 16 de mayo.

lunes, 11 de junio de 2012

LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA EN EL PGOU DE MELILLA


Preocupación. Ese es el estado de un buen número de vecinos del barrio del Real que se han visto afectados por una decisión de la que no han sido informados ni consultados. ¿Por qué? Todo apunta a que no se ha estimado conveniente el acercamiento de la Administración a estos vecinos para explicarles en detalle de qué se trata el planteamiento que queda reflejado en el documento del PGOU.


domingo, 3 de junio de 2012

CONSTATACIONES





UN PACTO SOCIAL PARA MELILLA “DE VERDAD”

Con esta frase terminábamos una conversación mi compañera de trabajo y yo hace un par de días tras leer las declaraciones del Sr. Presidente de la ciudad en el que comunicaba públicamente su interés por desarrollar un “gran pacto social”, que no es “hacer una gran obra, sino determinar qué tipo de sociedad queremos para el futuro en todos los aspectos, desde el económico al cultural, y cómo vamos a vertebrar esta ciudad”.



“Eso sería muy importante, pero que sea un Pacto Social de verdad” agregábamos. Nuestra afirmación es un deseo porque lo consideramos necesario. Pero no necesitamos un pacto redactado sino uno participado y elaborado por el mayor número de  ciudadanos. No puede haber pacto sin diálogo y no hay diálogo si una de las dos partes no puede o no quiere dialogar.


domingo, 11 de marzo de 2012

Alguien dijo




“Si la libertad y la igualdad, como se asegura, se encuentran principalmente en la democracia, habrán de obtenerse en su forma más pura cuando todas las personas participen al máximo del gobierno”
(Aristóteles, Política, ~335 adC.)

domingo, 30 de octubre de 2011

ESPACIO PÚBLICO Y MODELO DE CONVIVENCIA PARA MELILLA


Mirarse al espejo de vez en cuando, observando con ojos escrutadores y analíticos la imagen que te llega de vuelta, siempre es un ejercicio necesario, mucho más cuando pasa el tiempo y no hay forma de reconocer qué aspecto puedes tener.

Pero no sólo es importante reconocerse en la imagen reflejada. A veces no basta enfrentarse con la imagen de sí mismo. Seguramente hay que preguntarse también, qué hay detrás del espejo, qué oculta la propia imagen, cuál es la verdad de lo reflejado.

Creo que hay que felicitar al Instituto de las Culturas por haber ofrecido el medio (el espejo) por el que la ciudad ha podido mirar a una parte esencial de todo su contexto.  La I Jornada Religión, Ciudadanía y Espacio Público ha sido un éxito, tanto por la calidad de los conferenciantes, como por la implicación y participación del público que las ha seguido durante tres días. Ojalá sigan por ese camino.


Uno de los elementos que yo destacaría, además del elevado nivel de los ponentes y de los contenidos expuestos, ha sido el  ver  a tanta gente con esas ganas  de expresarse y, sobre todo, con la necesidad de compartir opinión y poner de relieve los problemas que reconocemos en esta ciudad relacionados con la convivencia, el desconocimiento de las culturas que conviven con nosotros y la falta de espacios donde compartir ideas e intercambiar opiniones. Estas realidades ya son para tomar nota.

Uno de los ponentes resaltó la idea sobre lo dañina que puede llegar a ser la ignorancia o la falta de formación y lo importante del conocimiento del otro. El conocimiento del otro siempre requiere de apertura y acercamiento. Un acercamiento natural, por el camino de la convivencia que ayude a limar las diferencias, ahondando más en todas aquellas cosas que nos unen y dejando a un lado aquellas que no ayudan a encontrarnos.

La creación del Instituto de las Culturas, que quiere favorecer la participación ciudadana para pasar de una coexistencia a una auténtica convivencia entre las distintas religiones y comunidades que residen en Melilla, es una decisión honorable y comprometida con la ciudad pero para conseguir estos objetivos no basta únicamente con llevar acciones, tan necesarias, como esta jornada.

Hay que dotar a la ciudadanía melillense de herramientas y espacios para que participe y tome el espacio público como propio y ponga en valor al ciudadano y su palabra empezando por la juventud. Hoy por hoy no contamos ni con los espacios ni con los recursos para ello.

Melilla tiene hoy día ante sí un reto muy importante. Hablamos de un reto de futuro y de consolidación de una sociedad que está fragmentada. Los que no somos musulmanes, vemos por ejemplo, que esta comunidad tiene sus propios antagonistas. Como siempre, la lucha de poder está presente. La cohabitación es excelente, pero no así la convivencia.

Desde pequeños asimilamos la cultura básica de la sociedad en la que vivimos. En base a ella, se van creando las actitudes, positivas o negativas, con las que cada persona se enfrentará al mundo que le rodea. Pero, ¿de qué cultura estamos hablando? ¿Qué papel juega la religión y la cultura a la hora de establecer criterios con respecto a la convivencia con tu semejante? ¿Tiene Melilla configurada su modelo de sociedad? ¿Es Melilla una ciudad donde se eduque para la convivencia?

Hasta hace poco, hablar de educación era sinónimo de escuela, no se concebía nada referente a educación si no se daba dentro del contexto de la escuela.  Pero hoy es distinto. Me gustaría que mi ciudad se convirtiera en un espacio educativo de referencia. El tiempo libre, por ejemplo, es un espacio privilegiado para poder desarrollar acciones educativas y la Ciudad Autónoma no propicia en la infancia y la juventud el aprovechamiento de ese tiempo libre a través de oferta educativa, dándose la paradoja que, en proporción,  el índice de monitores de tiempo libre formados es más alto que el de cualquier comunidad española.

Y hablando de educación, muchos colegios de infantil y primaria ya han hecho avances significativos en este sentido. El personal docente de nuestra ciudad está a la vanguardia de acciones y experiencias de educación intercultural, pero creo que no hay una continuidad más allá y el proceso educativo del niño/a se va atenuando conforme avanza en edad. Y ello va acompañado, a su vez, de una ausencia total de espacios y acciones en nuestra ciudad que avancen hacia esa dirección, hacia la educación en valores. Hacia los valores que queremos asumir como ciudad multicultural. Toda persona, grupo o sociedad se ha planteado, de una forma u otra, qué quiere ser, a dónde quiere llegar, cómo lograrlo y cómo transmitirlo a los demás. Vivir es elegir, es optar por unos valores u otros.

Pero no habrá valores reconocidos si no los elegimos, los proclamamos y los hacemos nuestros de una manera clara y palpable y eso sólo lo podremos hacer si nos ponemos a trabajar en el Modelo de Convivencia que queremos para Melilla. No el modelo que proponga la Institución sino el modelo que salga de un gran diálogo social. ¿No es un gran reto? Difícil, pero no imposible. Vamos con retraso.

Hay conocimiento y capacidad para ello. Pongámosle voluntad para diseñar un Proyecto Educativo para nuestra ciudad que abarque desde las edades más tempranas hasta la edad adulta y la educación permanente. Un proyecto integrador en el que situemos en primer orden a la persona y a aquellos valores que queremos para el hoy y para el mañana de nuestra ciudad.

Cohabitar puede ser fácil. Convivir es el reto.

domingo, 2 de octubre de 2011

LAS ONG MELILLENSES DE ACCIÓN SOCIAL PIDEN PARTICIPAR

La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social de Melilla (EAPN Melilla) quiere poner el acento en la importancia de iniciar una colaboración real y efectiva con la administración local.

domingo, 25 de septiembre de 2011

ESFUERZOS COMPARTIDOS PARA EL FUTURO DE MELILLA

¿Cuáles son los obstáculos o problemáticas que es preciso abordar y solventar para que Melilla deje de estar a la cabeza de las comunidades con las tasas más altas de pobreza, desempleo, fracaso y abandono escolar?


Estos problemas son la espada de Damocles que no descansa y se obstina en seguir cebándose con una parte muy grande de nuestra población entre la cual, la juventud es de las más afectadas de todo el país. Por el momento, y siempre según mi humilde opinión, la ciudadanía permanece, o más bien permanecemos como espectadores del devenir de la ciudad, escuchando, leyendo y viendo a través de los medios de comunicación local cómo los principales problemas de nuestra ciudad adquieren  movimiento y forma cual pelota de tenis en un partido de sets interminables.


Los principales problemas de esta ciudad ya son anacrónicos y nos convierten en ciudadanos de segunda, en enfermos crónicos a la espera de un trasplante que nos haga un poco más merecedores de parecernos al resto de ciudadanos del estado español.

¿Hay algún melillense de bien que no comparta el deseo de progreso próspero de nuestra ciudad? ¡Claro que no! En la calle reina hastío en lo referente a la política quizá porque pensamos que nuestro voto únicamente sirve para designar a los políticos que tomarán las decisiones por nosotros. La sociedad está reclamando un sistema más participativo, donde los ciudadanos tengan al menos voz en los temas importantes de ciudad. Quizá sea una pretensión que los políticos estén vinculados estrechamente con los votantes que les eligen para que así sientan la obligación de defender lo que interesa a los ciudadanos, en lugar del interés de sus respectivos partidos.


Los mismos que criticamos la distancia entre los políticos y la sociedad, entre la gestión pública y la calle, existe una ausencia de cultura de la participación importante. ¿Cómo y cuántas veces hemos asistido a reuniones asamblearias para tomar decisiones? ¿En cuántas reuniones convocadas por el colegio de nuestro hijo hemos participado? ¿Cuántos Consejos Sectoriales funcionan?

¿No será hora de empezar a preocuparnos todos de aportar nuestro granito de arena en el desarrollo de esta ciudad tan pequeña y compleja a la vez? ¿No será un buen momento para dar un impulso a la ciudadanía melillense participativa y activa? No hay que olvidar que para participar, hay que saber. Un esfuerzo compartido y responsable, siempre requiere de voluntad,  conocimiento y recursos, y hoy por hoy se dan todos los elementos para iniciar un proceso de participación que favorezca la cohesión y el trabajo en conjunto en pos de una ciudadanía melillense activa y participativa, que anime a la generación de un diálogo desde lo local y que ofrezca alternativas a los diferentes problemas a los que se enfrentan hoy los ciudadanos melillenses.  

El sentimiento de la ciudadanía es compartido y de sentido común (que en muchas ocasiones es el menos común de los sentidos). En Melilla, los políticos, los partidos, los agentes sociales y económicos, todos se tienen que poner de acuerdo en al menos dos asuntos: el empleo y la educación. Un pacto por el empleo y un pacto por la educación. Dejen las siglas, los intereses de partido, las tendencias ideológicas y siéntense a trabajar por el empleo y la educación. Sumen esfuerzos y recursos, firmen acuerdos, elaboren estrategias, encuentren recursos y sobre todo firmen un pacto de ciudad. Un pacto que les devolvería la credibilidad perdida por el desgaste y los discursos vacíos y el tiempo perdido en ataques y descalificaciones en ambas direcciones. Un pacto que devolviera a la ciudadanía el interés por lo público, que ayudaría a sentir la política como algo útil y cercano y, sobre todo, que sacara a nuestra ciudad de las estadísticas más preocupantes y del futuro nada claro que se nos presenta.