'Si la sociedad civil melillense no asume su rol como actor social para ejercer su derecho a participar e incidir en la toma de decisiones, no se producirán cambios significativos en nuestra ciudad'.
El pasado 17 de octubre pudimos ver en casi todos los medios
de comunicación la declaración que hizo EAPN Melilla sobre la pobreza en
nuestra ciudad. Alarmantes algunos datos como la estimación de pobreza infantil en nuestra ciudad.
Si nos ponemos a recabar información sobre el perfil de las
personas que sufren pobreza y exclusión en nuestra comunidad, rápidamente nos
damos cuenta que con mucha ventaja, la comunidad bereber es la más numerosa
como lo es cuando hablamos de fracaso escolar.
¿Qué está ocurriendo para que una parte muy importante de la
población melillense esté viéndose afectada por un estancamiento, cuando no
retroceso en su progreso social?
Impulsar una cultura política y cívica tendiente a desarrollar la participación ciudadana hoy en nuestra ciudad, queda muy lejos. Ese impulso ayudaría a consolidar con mayor fuerza esa ciudadanía cuya construcción aún está inconclusa, pues Melilla es la sexta región de España con mayor riesgo de pobreza y exclusión social con el 34,3%. Con esta cifra, muy difícilmente se puede decir que se ha consolidado la ciudadanía.
“Melilla destina 13.800.000 euros al desarrollo de los distritos IV y V de la ciudad”. Es un titular de un medio de comunicación local del pasado 16 de mayo.
Llamamos coloquialmente chapapote al petróleo o aceite mineral ilegalmente soltado por los barcos hacia la costa, en ocasiones procedente de sus tanques de combustible o maquinaria.
Su derrame por el barco monocasco Prestige (13 de noviembre de 2002) provocó una gran marea negra en Galicia, que afectó también al resto de la costa norte de España (Asturias, Cantabria y País Vasco) y al sudoeste de Francia. El desastre ecológico movilizó a miles de voluntarios para limpiar las costas y dio lugar a la creación del movimiento Nunca Máis.
En nuestra ciudad sufrimos un chapapote político, que está contaminando de manera permanente la democracia y la libertad de miles de ciudadanos y por ende al futuro de toda una ciudad.
Al ver por primera vez los capítulos de la serie “Perdidos” (Lost), me di cuenta en su día que la serie podría contar con ciertos paralelismos (evidentemente salvando las diferencias) con nuestra ciudad.
Lost es una serie dramática que se centra en las vivencias de los supervivientes de un accidente aéreo en una isla desierta. Por lo general, cada episodio narra una historia principal que tiene lugar en la isla, intercalada con varios segmentos de una historia secundaria.
Algunas noticias que no vemos en nuestro pais. Formas de gobierno y de organización político-social que afrontan la crisis de manera muy holgada. Llama la atención cómo y con quien se toman las decisiones de los asuntos públicos en este pueblo de Andalucía.
Lo único que no me gustó de este pequeño vídeo es un comentario sobre la monarquía, pero no es lo sustantivo de todo el mensaje del vídeo.
Presupuestos participativos, asambleas comunitarias, participació ciudadana en los asuntos públicos... Sí se puede ejercer el derecho a la participación más allá de acudir a depositar tu voto cada cuatro años
La situación española continúa agravándose a tal grado que los expertos en economía temen que pueda hacer tambalear la zona euro. Un pequeño pueblo andaluz, sin embargo, se enfrenta valerosamente a la crisis.
Con apenas 2700 habitantes, el pueblo de Marinaleda parece ser inmune a los gigantescos problemas que agobian a las demás localidades españolas. Desde 1979, Marinaleda es gobernada por el carismático Juan Manuel Sánchez Gordillo, quien otrora tuviera el honor de haber sido el alcalde más joven del país, y en los pasados años ha sido reelegido siempre con gran mayoría de votos. El pueblo no tiene policía, los costos de propiedad de una vivienda suman quince euros al mes, por los servicios de una guardería se paga doce, y por los de un gimnasio sólo dos.
El territorio que ocupa la localidad, con una superficie total de 1200 hectáreas, era inicialmente propiedad de un duque, uno de los principales terratenientes de España, pero ahora pertenece a una cooperativa de cuyo funcionamiento son responsables todos los habitantes. Al contrario de muchísimos municipios españoles que dependen de apoyo para sobrevivir la actual crisis, Marinaleda, cuya principal fuente de ingresos es la agricultura, tiene su presupuesto en orden y una bajísima cifra de desempleo (3 por ciento), es decir, una décima parte del promedio de la región.
La actualiad lo requiere. Demasiadas cifras y términos para la situación de nuestro país. Desde el didáctico Blog de Principia Marsupia nos explica
en 8 claves cómo se hace para rescatar financieramente a un país. Nos aclara el
mecanismo, condiciones y posibles escenarios de este hecho, en principio tan
poco apetecible. Vale la pena leerlo de cabo a rabo.
La idea de esta entrada es explorar algunas preguntas sobre la situación que
vivimos: ¿qué es un “rescate”?, ¿cómo funciona?, ¿cuáles son las consecuencias
para los ciudadanos? Comenzamos por las cuestiones básicas y avanzamos hacia los
detalles más finos.
Preocupación. Ese es el estado de un buen
número de vecinos del barrio del Real que se han visto afectados por una
decisión de la que no han sido informados ni consultados. ¿Por qué? Todo apunta a que
no se ha estimado conveniente el acercamiento de la Administración a estos
vecinos para explicarles en detalle de qué se trata el planteamiento que queda
reflejado en el documento del PGOU.
Con esta frase
terminábamos una conversación mi compañera de trabajo y yo hace un par de días tras
leer las declaraciones del Sr. Presidente de la ciudad en el que comunicaba
públicamente su interés por desarrollar un “gran pacto social”, que no es
“hacer una gran obra, sino determinar qué tipo de sociedad queremos para el
futuro en todos los aspectos, desde el económico al cultural, y cómo vamos a
vertebrar esta ciudad”.
“Eso sería muy
importante, pero que sea un Pacto Social de verdad” agregábamos. Nuestra
afirmación es un deseo porque lo consideramos necesario. Pero no necesitamos un
pacto redactado sino uno participado y elaborado por el mayor número de ciudadanos. No puede haber pacto sin diálogo y
no hay diálogo si una de las dos partes no puede o no quiere dialogar.
El dibujante argentino Kino, autor de Mafalda, toma el pulso de lo que observa y en esta tira, refleja la desilusión por el rumbo que está tomando el mundo en cuanto a valores y educación.
“Si la libertad y la igualdad, como se asegura, se encuentran principalmente en la democracia, habrán de obtenerse en su forma más pura cuando todas las personas participen al máximo del gobierno”
(Aristóteles, Política, ~335 adC.)
domingo, 22 de enero de 2012
"El significado más profundo de la democracia se forma no en la brillante retórica política, sino en los detalles de la vida cotidiana" Apple y Beane
“Nada alcanzaremos si no nos comprometemos en la acción. Es en la acción cuando se produce el cambio. Requiere de valor tomar decisiones en nuestras propias manos. Lo contrario es la inercia, la apatía y la pasividad. Más vale haberlo intentado y haber fallado que nunca haberlo intentado”.